miércoles, 17 de septiembre de 2014

Cinco alimentos que no necesitas comprar orgánicos


Cinco alimentos que no necesitas comprar orgánicos




Los alimentos con los que debemos tener especial cuidado en consumir orgánicos son casi todos derivados de productos animales. Ello debido al maltrato y al mal uso de hormonas de crecimiento y antibióticos. También es importante tener especial cuidado con los alimentos para bebés, ya que ellos no pueden combatir ciertas sustancias aplicadas a los alimentos en masa y con las moras, que son la fruta que más fertilizantes lleva.

Pero hay algunos alimentos que no necesariamente deben ser orgánicos y que están perfectamente limpios de químicos.

A continuación te ofrecemos una lista:

Cocos:


Varios estudios han observado los residuos de pesticidas en los productos de coco y han salido virtualmente con las manos vacías. Quizá la misma composición dura del coco sea la que no permita el paso de químicos al interior, pero lo que es seguro es que un coco orgánico y un coco convencional no tienen mucha diferencia.

Cebollas:


Las cebollas no solo nos hacen llorar a nosotros, sino que a todas las plagas también. Son naturalmente resistentes a plagas, lo cual resulta en que no se tenga que utilizar fertilizante para su producción. Siéntete libre de comprar cebollas convencionales.

Paltas:


La palta es otro de los alimentos seguros que tienen los niveles más bajos de residuos de pesticida que hay alrededor. Ello podría deberse a su piel escaldada, pero las plagas no logran entrar a la pulpa con facilidad. Es verdad que los productores de paltas usan mucho fertilizante para los árboles, pero este no parece entrar a lo que nosotros consumimos.

Miel:


La idea su una miel orgánica es un poco absurda. La vedad es que las abejas siempre serán abejas y no distinguen entre una flor orgánica o una que tenga pesticidas. No se puede controlar la calidad del polen que recogen las abejas (a menos que se cuide un territorio de tres kilómetros a la redonda, aproximadamente), así que lo mejor que puedes hacer con la miel es tratar de comprar miel local y cruda, para ayudar a los productores de tu área y obtener todos los nutrientes del producto.

Espárragos:


Por suerte, el espárrago es una de las verduras más limpias que hay. En estudios se ha encontrado que estos retienen niveles muy bajos de residuos de pesticidas. Los orgánicos podrán eliminar esa pequeña probabilidad de residuos químicos, pero no harán gran diferencia.



FUENTE: Ecoosfera.com

Diez preguntas que te harán un consumidor más responsable

Diez preguntas que te harán un consumidor más responsable


Muchos piensan que llevar una vida sustentable requiere mucho dinero y tiempo, pero no es así. Aquí te decimos como puedes ahorrar y cuidar el planeta al mismo tiempo.

Es un error pensar que vivir sosteniblemente no va de la mano con la comodidad o con cuidar de la economía familiar. Muchas veces, llevar una vida sustentable es más barato que depender del consumismo para sentirnos cómodos o felices.

Te proponemos 10 sencillas preguntas que te puedes hacer antes de comprar algo. Estas te ayudarán a determinar si realmente necesitas hacer esa compra o si mejor puedes arreglar algo que ya tienes o quizá compartirlo con alguien. Te aseguramos que si realmente las aplicas en tu día a día podrás ahorrar algo dinero y cuidar el planeta al mismo tiempo:

-¿Realmente lo necesito?

-¿Ya tengo algo que pueda llevar a cabo la misma función?

-¿Podría pedirlo prestado en vez de comprarlo?

-¿Puedo comprar uno usado?

-¿Podría dividir el costo con alguien que también lo necesite y compartirlo?

-¿Puedo conseguir uno fabricado localmente?

-¿Puedo comprar uno a base de materiales eco-amigables?

-¿Existe algo similar pero que también tenga otras funciones?

-¿Puedo convertirlo en composta o reciclarlo después?

-¿Cuál será el impacto ambiental del producto, desde su manufactura, empaque, hasta que lo deseche?

Sea una licuadora, un suéter, el último gadget o una caja de galletas, pregúntate qué pasaría si decides no comprarlo. Si no pasa nada, lo más probable es que no lo necesites. Parece obvio, pero cuidar del medioambiente no tiene por qué hacer que tu vida sea más cara o difícil. Piensa que esos “lujos” innecesarios que serán utilizados una vez para después ser relegados a un rincón en donde acumularán polvo, contaminan al planeta, en algunos casos contribuyen a la explotación de personas, y, además, te hacen gastar dinero que podrías invertir en algo realmente necesario y sostenible.

Otra manera de ser autosustentable es evitar alimentos procesados. Si cocinas todo a partir de productos básicos evitas ingredientes nocivos, paquetes contaminantes y, en muchos casos, calorías.



FUENTE: Ecoosfera.com